Docket ID No. EPA-HQ-OAR-2025-0163
Para: Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA)
Quienes firmamos esta carta expresamos nuestra profunda preocupación por la propuesta de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de debilitar la normativa sobre el metano de 2024. Esta medida pondría en riesgo la salud de nuestras comunidades, la seguridad de los trabajadores de la industria del petróleo y el gas, y la seguridad energética de Estados Unidos.
Las medidas de protección contra la contaminación por metano salvan vidas. Reducen la exposición a contaminantes peligrosos, especialmente entre quienes trabajan y viven cerca de instalaciones petroleras y gasíferas. Cada año, la liberación y quema de gases de los combustibles fósiles provocan daños a la salud estimados en $7,400 millones, más de 700 muertes prematuras y 73,000 episodios de agravamiento del asma entre niños y niñas.
Reducir las emisiones de metano es una cuestión de salud, seguridad y sentido común. La normativa de 2024 también evita el desperdicio de gas que podría llegar a los consumidores. Desde que la EPA dejó de aplicar las regulaciones sobre el metano, la industria ha desperdiciado aproximadamente $7,000 millones en gas debido a fugas, liberaciones y quemas. Además, reducir estas emisiones impulsa una industria estadounidense en crecimiento que genera empleos bien remunerados.
Los pozos de baja producción tampoco deben quedar exentos del cumplimiento de las normas. Casi el 60 % de las emisiones de metano proviene de pozos de baja producción y altamente contaminantes. La gran mayoría pertenece a grandes empresas con recursos suficientes para cumplir con las regulaciones, no a pequeños negocios familiares. Mantener estas protecciones permitiría reducir significativamente las emisiones de metano y otros contaminantes peligrosos.
Nuestras comunidades merecen aire limpio. Las familias, los trabajadores y las empresas de todo el país necesitan medidas que protejan su salud y el futuro de las próximas generaciones.
Por eso, exigimos que la EPA retire su propuesta de debilitar la normativa sobre el metano de 2024 y mantenga las protecciones vigentes.
La EPA tiene la obligación legal de proteger la calidad del aire en Estados Unidos. Debilitar estas normas significaría reducir las protecciones para millones de personas.
La salud de nuestras comunidades no debe ponerse en riesgo.